Ouarzazate, la puerta del desierto

Rodeada de paisajes áridos, montañas y antiguos poblados de adobe, Ouarzazate es una de las ciudades más singulares del sur de Marruecos. Situada al sur del Alto Atlas, en la confluencia de los valles del Draa y del Dades, durante siglos fue un importante punto de paso de las rutas que comunicaban el interior de Marruecos con las regiones situadas al sur del Sahara.
Su nombre suele traducirse como «sin ruido» o «sin tumulto», y aunque hoy es una ciudad bastante más activa, conserva esa sensación de aislamiento que caracteriza a las tierras presaharianas. Su arquitectura tradicional, basada en el adobe y las construcciones fortificadas, permite imaginar cómo era la vida en esta región antes de la llegada de las carreteras modernas.
Uno de los grandes símbolos de Ouarzazate es la Kasbah de Taourirt.
Construida en tierra y adobe, la kasbah adquirió especial importancia bajo el poder de la familia El Glaoui, una poderosa dinastía que controló buena parte del sur de Marruecos durante los siglos XIX y principios del XX. Sus numerosas habitaciones, patios, pasadizos y torres muestran la complejidad de estas grandes residencias fortificadas.
La propia Oficina Nacional de Turismo de Marruecos destaca Taourirt como uno de los lugares imprescindibles de la ciudad. (Visita Marruecos)
Merece la pena recorrerla con calma y fijarse en los detalles de sus paredes, techos y motivos decorativos. Además, es uno de esos lugares en los que resulta fácil imaginar la importancia que tuvieron las kasbahs para proteger y controlar las antiguas rutas comerciales.
Ouarzazate, el Hollywood de Marruecos
Si hay algo que ha dado fama internacional a Ouarzazate es el cine. Sus paisajes de montañas, desiertos y construcciones de adobe han servido como escenario para numerosas producciones internacionales, entre ellas Lawrence de Arabia, Gladiator, Kundun y Babel. (Visita Marruecos)
Los Atlas Studios, creados en 1983, se encuentran a las afueras de la ciudad y ocupan unas 20 hectáreas. En sus decorados se pueden encontrar escenarios que recrean palacios, templos, kasbahs y otros ambientes utilizados en diferentes producciones cinematográficas. (studiosatlas.com)
Para los aficionados al cine, también resulta interesante visitar el Museo del Cine Musée du Cinema, situado frente a la Kasbah de Taourirt.
¿Qué ver en Ouarzazate?
Kasbah de Taourirt
La Kasbah de Taourirt es una de las fortalezas tradicionales más emblemáticas de Ouarzazate, en el sur de Marruecos. Construida principalmente con tierra apisonada y ladrillos de adobe, destaca por sus torres almenadas, sus muros ocres y sus espacios interiores decorados con motivos tradicionales.
Fue una residencia fortificada vinculada a la poderosa familia El Glaoui y constituye un magnífico ejemplo de la arquitectura tradicional del sur marroquí.
Se encuentra cerca de la antigua ruta caravanera que conectaba el Sáhara con las ciudades del norte de Marruecos, en una región famosa por sus kasbahs y sus paisajes de tierra rojiza.
Atlas Studios
Atlas Studios es uno de los lugares más curiosos de Ouarzazate: un enorme complejo de rodaje creado en 1983, conocido como el “Hollywood del desierto”. Actualmente conserva numerosos decorados construidos para películas y series.
Entre los decorados hay templos egipcios, palacios, kasbahs, ciudades antiguas y escenarios de Jerusalén. Atlas Studios ha acogido producciones como Gladiator, La Momia, Kingdom of Heaven, Astérix & Obélix: Misión Cleopatra y Game of Thrones.
La gracia de la visita es precisamente comprobar cómo un decorado cinematográfico puede parecer una ciudad histórica en pantalla, aunque de cerca se vean los materiales y trucos utilizados para construirlo.
Kasbah de Tifoultoute
La Kasbah de Tifoultoute es una fortaleza de adobe situada unos 8 km al oeste de Ouarzazate, sobre un promontorio rocoso desde el que domina el valle del río Ouarzazate. Perteneció a la poderosa familia El Glaoui, al igual que la Kasbah de Taourirt.
Arquitectura tradicional de adobe: torres, murallas y patios que conservan el aspecto de una kasbah fortificada. Vistas: su posición elevada ofrece buenas panorámicas del valle.

Palmerales y paisajes del entorno
Una de las grandes sorpresas de Ouarzazate es el contraste entre el paisaje árido y las franjas de vegetación de los oasis. Alrededor de la ciudad aparecen palmeras datileras, huertos, kasbahs de adobe y ríos o wadis que crean auténticos corredores verdes en medio de un paisaje prácticamente desértico. La Oficina Nacional de Turismo de Marruecos destaca especialmente los palmerales de Skoura y Fint, además del valle del Drâa.


Más que una ciudad para pasar varios días, Ouarzazate funciona especialmente bien como parada dentro de una ruta por el sur de Marruecos. Es el lugar perfecto para hacer una pausa después de cruzar el Alto Atlas desde Marrakech y antes de continuar hacia el valle del Draa, las gargantas del Dadès o el desierto.
Lo mejor de Ouarzazate está precisamente en esa mezcla de historia, arquitectura tradicional, paisajes y cine. Es una ciudad que sirve como puerta de entrada a un Marruecos mucho más árido y remoto, donde las kasbahs de adobe y los oasis empiezan a dominar el paisaje.
